Cláusulas abusivas en hipotecas y préstamos

La suscripción de contratos de préstamo, especialmente aquellos con garantía hipotecaria, constituye uno de los actos jurídicos de mayor trascendencia patrimonial para el prestatario. No obstante, es frecuente hallar en estos contratos cláusulas abusivas que vulneran los derechos de los consumidores.

Se considera cláusula abusiva a toda estipulación que no haya sido objeto de negociación individual y que, en contra de las exigencias de la buena fe, cause un desequilibrio sustancial entre las partes, en perjuicio del consumidor. Generalmente, estas disposiciones se introducen sin que el firmante comprenda plenamente su alcance jurídico y económico.

Cláusulas más comunes

  • Cláusula suelo: limita la bajada del tipo de interés, impidiendo beneficiarse de descensos del Euríbor.
  • Gastos de formalización: el cliente asumía costes que legalmente correspondían al banco.
  • Intereses de demora excesivos y comisiones indebidas.
  • Vencimiento anticipado: permite al banco dar por vencido el préstamo por impagos mínimos.

Cómo reclamar

El primer paso consiste en realizar un examen exhaustivo de la escritura del préstamo para identificar las estipulaciones nulas.

Identificación de cláusulas: localizar disposiciones como la cláusula suelo, el vencimiento anticipado o la imposición de gastos de formalización.

Sobre todo buscar asesoramiento de un profesional es clave para determinar la viabilidad jurídica de la acción y calcular con precisión el importe objeto de recuperación.

Actuar a tiempo

Resulta fundamental actuar a la mayor brevedad posible, pues, aunque el préstamo haya finalizado, en una pluralidad de supuestos sigue siendo jurídicamente viable la recuperación de lo indebidamente abonado. Reclamar es un acto de justicia y defensa de sus legítimos derechos frente a prácticas abusivas.